
La festividad de Santa Clara de Asís, cuya Pascua se conmemora cada 11 de agosto desde 1253, vuelve a convertirse en un punto de encuentro para quienes compartieron vida y formación en el histórico Seminario Franciscano de Herbón. Aunque la fecha litúrgica se adapta este año al jueves 13 de agosto, el espíritu permanece intacto: celebrar, recordar y fortalecer los lazos que nacieron bajo la luz de San Francisco y Santa Clara.
En este 2026, marcado por el Año Jubilar Franciscano que conmemora los 800 años de la Pascua de San Francisco de Asís, la jornada adquiere un significado especial. Cada gesto, cada abrazo reencontrado y cada palabra compartida se inscribe en este tiempo de gracia que invita a renovar la fraternidad, la sencillez y la alegría evangélica que inspiraron al Santo de Asís.

Tui, ciudad de frontera y memoria
La villa de Tui, a orillas del Miño, acoge nuevamente este encuentro que ya forma parte de la tradición del grupo. Su casco histórico, compacto y lleno de resonancias medievales, ofrece un escenario perfecto para una jornada que combina cultura, espiritualidad y convivencia.
La Catedral de Santa María, protagonista de los actos por el 800 aniversario de su consagración, se alza como una fortaleza espiritual y arquitectónica. Su fachada gótica pionera, el claustro medieval, la capilla de las Reliquias y las vistas sobre Valença conforman un conjunto patrimonial excepcional que muchos participantes podrán recorrer durante la mañana.
Calles empedradas, la plaza de San Fernando, la ruta judía, la Capilla de San Telmo y los miradores sobre el valle completan un itinerario breve pero intenso, ideal para quienes lleguen con tiempo antes de la comida de fraternidad.

Cruzar el Miño: viaje en el tren turístico a Valença
Para quienes deseen comenzar la jornada con un toque de aventura tranquila, el tren turístico que cruza el mítico puente internacional hacia Valença do Miño ofrece una experiencia entrañable. Un paseo lento, panorámico, que permite disfrutar del paisaje fronterizo y acceder a la Fortaleza de Valença, donde las compras, el café y la conversación se convierten en un prólogo perfecto para el día.

Mesa compartida, memoria servida
La comida de fraternidad es, como siempre, el corazón emocional del encuentro. Un espacio donde el tiempo parece detenerse y donde afloran recuerdos, anécdotas, historias que se agrandan al calor de la amistad y de la memoria compartida.
Las canciones populares que acompañan desde hace décadas los encuentros del grupo vuelven a sonar, evocando aquel Herbón que permanece vivo en cada uno de los participantes.

Eucaristía en el Convento de las Clarisas
La celebración culmina en el Convento de las Clarisas de Tui, conocido popularmente como el de las Encerradas, una comunidad con más de cinco siglos de presencia en la ciudad. Su arquitectura sobria, su historia vinculada a los antiguos palacios episcopales y su profunda vida contemplativa lo convierten en un lugar de referencia espiritual.
La Eucaristía será presidida por Mons. Rodríguez Carballo, arzobispo de Zafra‑Badajoz, compañero de estudios de buena parte del grupo y figura muy querida por todos. Su presencia, cercana y fraterna, añade un valor especial a esta jornada, que él mismo comparte también en los momentos de convivencia, especialmente en la comida.
La ceremonia contará con la actuación de la Schola Cantorum Herbonensis, el coro del grupo, que aportará el tono solemne y afectivo que caracteriza estas celebraciones.

Organización y participación
ASAFA, junto con la dedicación imprescindible de nuestro compañero Juan David, coordina la organización del encuentro. Para facilitar la logística, especialmente la comida de fraternidad, se ruega confirmar asistencia antes del lunes 10 de agosto.
Juan David está disponible para cualquier consulta, aclaración o información adicional que pueda resultar útil.

Un día para celebrar la fraternidad
Santa Clara en Tui 2026 será, una vez más, una jornada para reencontrarse, para agradecer lo vivido y para seguir caminando juntos bajo el espíritu franciscano que nos une desde hace tantos años. En este Año Jubilar, cada paso, cada gesto y cada palabra adquieren un brillo especial, como si la memoria y la fraternidad se hicieran más hondas y más luminosas.







