Fr. Massimo Fusarelli, Ministro General de la OFM: una entrevista sobre patrimonio, comunidad y esperanza en tiempos de cambio

Tabla de contenidos

Con motivo del Encuentro Fraternal de la Familia Franciscana que se celebrará el próximo sábado 26 de septiembre en el  Convento de Herbón, ASAFA tiene el honor de ofrecer una entrevista exclusiva con Fr. Massimo Fusarelli, OFM, Ministro General de la Orden Franciscana y Gran Canciller de la Pontificia Universidad Antonianum. Autor, entre otras obras, de Francisco de Asís. Una vida inquieta (Editorial Mensajero), Fr. Massimo es una de las voces más relevantes del franciscanismo contemporáneo.

En vísperas de esta jornada de fraternidad, oración y encuentro, enmarcada en la celebración del VIII Centenario de la Pascua de San Francisco, ha respondido amablemente a las preguntas formuladas por ASAFA Herbón, compartiendo su reflexión sobre la actualidad del mensaje franciscano, el significado de la fraternidad, el papel de lugares emblemáticos como Herbón y los desafíos que afronta el patrimonio espiritual y cultural de la familia franciscana.

Agradecemos sinceramente su cercanía y generosidad al conceder esta entrevista que, sin duda, contribuirá a enriquecer la preparación de este importante acontecimiento para la Familia Franciscana y para todas las personas vinculadas al Convento de Herbón.

El encuentro fraternal de la Familia Franciscana en Herbón reunirá a frailes, religiosas, franciscanos seglares y miembros de la asociación de alumnos, ASAFA. ¿Qué significado tiene para usted que las distintas expresiones de la familia franciscana puedan compartir una misma jornada de oración, reflexión y fraternidad?

La familia franciscana no es la suma de unos grupos que un día deciden encontrarse. Nace de una misma raíz: la forma de vida que Francisco recibió del Evangelio, y desde el comienzo se expresó de muchos modos: frailes, hermanas, laicos, hombres y mujeres que viven en el mundo su bautismo con este espíritu.

Que en Herbón recen y piensen juntos no es un gesto de organización: nos devuelve a nuestro origen. Cada vocación dice algo que las otras no pueden decir, y ninguna se basta a sí misma. Me importa que ese día no quede en una celebración de familia sentimental: que sea la experiencia concreta de que pertenecemos a una misma realidad, cada uno desde su propia vocación. Ahí la fraternidad se hace visible: no como afinidad, sino como pertenencia.

Este encuentro se celebra en el marco de la conmemoración del VIII Centenario de la Pascua de San Francisco. Ocho siglos después de su tránsito, ¿qué aspectos del mensaje del santo de Asís considera más necesarios para la Iglesia y para la sociedad actual?

Ocho siglos no han gastado lo esencial. El Tránsito no es el final de una biografía piadosa: es el sello de una vida. Francisco muere ciego, enfermo, despojado, y bendice; canta a la muerte llamándola hermana. Ahí encuentro algo que hoy resulta especialmente necesario e incómodo: que una vida puede entregarse sin retener nada, y que esa entrega no es derrota, sino libertad.

A una Iglesia tentada de asegurarse, Francisco le recuerda que sólo se posee de verdad lo que se da. A una sociedad que teme la fragilidad y trata de esconderla, le muestra a un hombre que no disimula su cuerpo roto y, sin embargo, no se rinde. Y a todos nos recuerda que la tierra no es un fondo que administramos, sino una hermana a la que pertenecemos.

No es un mensaje cómodo. Es exigente.

Nos encontramos además a las puertas de la festividad de San Francisco, en pleno Año Jubilar Franciscano. ¿Qué invitación espiritual le gustaría dirigir a quienes participen en esta jornada y a quienes se sienten cercanos al carisma franciscano?

Pediría una sola cosa: que nadie se quede como espectador de un centenario. Francisco no busca admiradores, sino personas que dejen que el Evangelio las alcance como lo alcanzó a él.

El Año Jubilar no conmemora a un santo del pasado; nos ofrece un tiempo para volver a empezar – incipiamus – allí donde cada uno se había detenido. A quien se siente cercano al carisma le diría que la cercanía no basta: hay un paso que dar, pequeño y concreto, hacia el hermano que cuesta, hacia el pobre que evitamos, hacia una vida menos poseída.

La víspera de la fiesta no es para mirar atrás con emoción, sino para dejarse convertir hoy.

El lema de este encuentro pone el acento en la fraternidad. En un mundo marcado por la polarización, los conflictos y las nuevas formas de soledad, ¿qué puede aportar hoy la experiencia franciscana de ser y sentirse hermanos?

La fraternidad franciscana no significa que pensemos igual ni que nos resulte fácil estar juntos. Significa algo más hondo: que la diferencia no tiene por qué convertirse en enemistad.

Francisco llamó hermano incluso a quien lo había ofendido y a quien era distinto de él. De ahí nace su fuerza para nuestro tiempo: el otro no es un rival que hay que vencer ni una opinión que hay que derrotar, sino alguien que me ha sido dado, no elegido.

La polarización vive de convertir al diferente en enemigo. La fraternidad rompe ese mecanismo desde dentro, porque no se funda en coincidir, sino en reconocerse hijos del mismo Padre. Y frente a una soledad que crece incluso en medio de tantas conexiones, nos recuerda que no somos una red de contactos, sino un cuerpo que se sostiene con presencia, con paciencia, con el tiempo que se pierde por el otro. La fraternidad no resuelve los conflictos por decreto: nos ofrece otro lugar desde donde afrontarlos.

Herbón es un lugar profundamente vinculado a la historia franciscana en Galicia y a la memoria de numerosas generaciones de personas que pasaron por el seminario y convento. ¿Qué valor tienen para la Orden espacios como este, donde confluyen la fe, la cultura, la educación y la memoria colectiva?

Un convento como Herbón no es un monumento que conservamos por respeto al pasado. Es memoria viva. Por sus salas pasaron generaciones que allí se formaron, rezaron, aprendieron un oficio y una fe. Esos lugares nos recuerdan algo que se olvida con facilidad: el carisma no se transmitió como una idea, sino a través de personas, de comunidades y de una tierra concreta -aquí, Galicia.

Cuando en un mismo lugar confluyen la fe, la cultura y la educación, ese lugar deja de ser piedra y se vuelve escuela. Su valor para la Orden no está en su belleza ni en su antigüedad, sino en que sigue diciendo, a quien lo atraviesa, que otra manera de vivir fue posible y sigue siéndolo.

Un lugar así educa incluso en silencio.

Muchos conventos y conjuntos históricos franciscanos afrontan importantes desafíos de conservación y sostenibilidad. Desde su experiencia como Ministro General, ¿cuáles son las claves para preservar este patrimonio material y espiritual y, al mismo tiempo, mantenerlo vivo y abierto a la sociedad?

Conviene ser honestos: no todo puede conservarse, ni todo debe conservarse del mismo modo. Un edificio franciscano no vive porque lo restauremos, sino porque dentro de él vive una fraternidad, una comunidad de fieles y lo atraviesa una misión. Cuando eso falta, la piedra se vuelve peso o museo.

La primera clave es discernir sin sentimentalismo: qué lugares siguen sirviendo a una presencia real y cuáles conservamos sólo porque sostienen nuestros recuerdos. La segunda es abrir: un convento cerrado sobre sí mismo puede morir, aunque esté impecable; uno que acoge, que trabaja, que dialoga con su entorno, sigue vivo porque sirve.

Preservar el patrimonio no es congelarlo. Es preguntarnos para qué está, a qué misión puede servir hoy, y tener el valor de responder. A veces habrá que reabrir de verdad; otras, dejar ir con dignidad aquello que ya no podemos habitar.

 

El Convento de Herbón es un espacio de memoria, espiritualidad y encuentro entre generaciones. ¿Qué papel pueden desempeñar comunidades y asociaciones como ASAFA en la tarea de mantener vivo y proyectar hacia el futuro el legado franciscano?

La memoria puede volverse nostalgia, y la nostalgia conserva mirando hacia atrás. El papel de comunidades y asociaciones como ASAFA es el contrario: mantener un lugar de memoria vinculado a las generaciones que vienen.

Quienes se formaron en Herbón guardan algo que los frailes solos no podemos guardar, y pueden llevarlo allí donde nosotros ya no llegamos: a las familias, al trabajo, a la vida civil. El legado franciscano no se proyecta hacia el futuro repitiendo lo que recibimos, sino dejando que fecunde vidas nuevas y distintas.

Por eso agradezco a ASAFA que no cuide sólo un edificio, sino un vínculo: que haya quienes se reconozcan hijos de esa casa y quieran que siga engendrando. Un legado vive mientras alguien lo asume como propio y lo entrega.

Xosé Castro
Encuentro de la Familia Franciscana en Herbón

El Convento de Herbón acogerá un encuentro de la Familia Franciscana con motivo del VIII Centenario de la pascua de San Francisco de Asís. Frailes, religiosas, miembros de la Orden Franciscana Seglar y de alumnos-ASAFA compartiremos una jornada de reflexión, oración y convivencia fraterna. El programa incluirá una charla sobre la vigencia del legado franciscano, la celebración solemne de la Eucaristía y un almuerzo de fraternidad. Presidirá el ministro general de la OFM. Esta convocatoria, integrada en el Año Jubilar Franciscano, es una ocasión especial para renovar los vínculos que compartimos.

Leer más »
Xosé Castro
San Francisco convoca aos antigos alumnos no Carballiño

ASAFA convoca a participar nunha xornada de fraternidade, memoria e celebración o vindeiro 27 de setembro en O Carballiño. A entronización e bendición da imaxe de San Francisco abrazando a Cristo na Cruz, destinada ao Templo da Veracruz, constituirá un acto da conmemoración do VIII Centenario da Pascua do santo de Asís; expresión dos vínculos que unen á familia franciscana e unha lembranza permanente do seu legado espiritual.

Leer más »
Xosé Castro
Baldomero, puentes de fraternidad y memoria

Entrevista a quien ha sabido convertir el reencuentro en compromiso y la memoria en fraternidad activa. Gracias a su dedicación, numerosos antiguos alumnos volvieron a estrechar lazos, compartir recuerdos y mantener vivo el espíritu de Herbón y Castroverde de Campos. Promotor de encuentros, homenajes y proyectos de convivencia, contribuyó a acercar ASAFA a compañeros de distintos territorios y a reforzar el sentimiento de pertenencia al colectivo. Su trayectoria encarna valores de amistad, generosidad, gratitud y servicio, dejando una valiosa huella en la memoria compartida de los antiguos alumnos. Recibirá la Esclavina de Plata en este encuentro anual de 2026.

Leer más »
Xosé Castro
Herbón en la memoria: 25 años de reencuentros

El próximo 29 de agosto, los antiguos alumnos del Convento de Herbón celebrarán una nueva edición de “Herbón na lembranza”, una jornada de fraternidad y memoria en el marco del 800º aniversario de la Pascua de San Francisco, Año Jubilar franciscano. La cita incluirá la Asamblea anual de ASAFA, la celebración eucarística con la entrega de la Esclavina de Plata a Baldomero García Boto, y un almuerzo de hermandad donde recuerdos, afectos y vínculos franciscanos seguirán fortaleciendo esta comunidad de vida compartida.

Leer más »
Xosé Castro
Santa Clara en Tui, fraternidad en año jubilar

La festividad de Santa Clara en Tui 2026 reúne a los alumnos de Herbón en una jornada marcada por el Año Jubilar que celebra los 800 años de la Pascua de San Francisco. Turismo cultural y fronterizo, más comida de fraternidad preparan el encuentro antes de la Eucaristía en el Convento de las Clarisas, presidida por Mons. Rodríguez Carballo, compañero del seminario y presencia entrañable. Un día para renovar memoria, amistad y espíritu franciscano.

Leer más »
Xosé Castro
Crónica del Encuentro de San Antonio en el Convento de Herbón (2026)

En el año jubilar franciscano, el Convento de Herbón celebró la fiesta de San Antonio con fervor y emoción. Los antiguos alumnos del Seminario se reunieron junto a la comunidad padronesa en una jornada marcada por la Misa solemne presidida por Monseñor Santiago Agrelo y la procesión encabezada por el alcalde Anxo Arca. Pese al incendio cercano, reinó la fraternidad en el Xantar de ASAFA, donde se anunció la Esclavina de Plata para Baldomero García Boto.

Leer más »